El falso cooperativismo y el discurso de la «fórmula jurídica»
De las costureras precarizadas que Inditex y El Corte Inglés organizaron en falsas cooperativas a las cadenas globales de Mondragón donde la desigualdad es brutal, la historia nos enseña que la forma jurídica «cooperativa» puede ocultar la peor subordinación. Los maximalistas proponemos otra vara de medir: una cooperativa de trabajo asociado sólo merece ese nombre si quienes trabajan gobiernan de verdad su hacer, comparten el saber, ensanchan su libertad material y construyen abundancia para toda la comunidad.