El problema Varoufakis
Cualquier propuesta transformadora o crítica que quiera desembocar en acción política no puede quedarse en la comunicación. Dedicarse exclusivamente a comunicar cuando no hay un tejido social suficientemente significativo es inútil social y políticamente. Por eso, toda propuesta que quiera ir más allá de lo testimonial debe comenzar por restaurar el espacio que hace posible la conversación, tanto en lo digital como en lo presencial. Y eso no se consigue simplemente llamando a hablar, sino convocando a hacer juntos cosas concretas y mensurables.