Los primeros resultados de una cartografía experimental del Fediverso nos llevan a preguntarnos si son todavía viables espacios conversacionales abiertos definidos sobre valores comunitarios y cooperativos universalistas o lo que toca es sumergirse en un «bosque oscuro» e incubar desde la segregación un pensamiento para «tiempos mejores». 811
Está creciendo un nuevo catolicismo militante entre los jóvenes. No es mayoritario. Tampoco tiene que ver con la espiritualidad ni con las preocupaciones sociales. Parece más bien el producto de una generación violentada por el identitarismo e incapaz de encontrar causas y esperanzas comunes, que busca en un relato histórico convencional pero incierto cómo legitimar la exigencia de un trato preferente. 11
Durante un breve instante, la web distribuida permitió lo que Habermas había imaginado: una esfera pública donde la sociedad construía su propia agenda desde abajo. Exploramos cómo la centralización de la web y los algoritmos de las redes sociales destruyeron esa posibilidad, sustituyendo la deliberación por adicción, conflicto y control, y por qué la web distribuida sigue siendo la única salida real. Eso sí, no basta con descentralizar la infraestructura, se trata de descentralizar la conversación, que no es lo mismo. 12
Porque lo que está en juego no es la tecnología, sino el poder. Internet nació como una red distribuida para sobrevivir a la destrucción, pero hoy funciona como una infraestructura centralizada diseñada para extraer datos, capturar valor y limitar la soberanía de personas, comunidades y estados. Esta transformación no fue inevitable: fue el resultado de una estrategia económica y política que convirtió la web en el campo de juego de monopolios globales. Entender qué es la web distribuida, cómo fue desplazada y por qué está reapareciendo —software libre y Fediverso— es imprescindible si queremos recuperar el control sobre nuestra vida digital y abrir paso a una verdadera economía de la abundancia. 12
Como os contábamos el sábado nuestro siguiente objetivo para Nammu era convertirlo en un nodo del Fediverso. Lo hemos conseguido. No era tan difícil. Y puede que te parezca que es sólo una «feature» más o que ni siquiera hayas oído hablar del Fediverso. Pero es la caña convertir cada blog en un nodo independiente de esta red. El porqué y por qué deberías unirte te lo contamos en esta entrada.
Las redes sociales no solo cambiaron cómo nos comunicamos: reconfiguraron la arquitectura de Internet, concentrando poder, datos y capital en manos de la Big Tech. Explicamos por qué desde el maximalismo hemos criticado siempre ese modelo, qué alternativas existen para una Internet distribuida y cómo herramientas como Nammu permiten recuperar soberanía digital sin depender de las plataformas centralizadas pero sin abandonar tampoco a los adictos al algoritmo y el «timeline».
Diez años después de la victoria de AlphaGo sobre Lee Sedol, herramientas de IA capaces de escribir software, automatizar tareas administrativas y crear nuevos productos digitales están cambiando la organización del trabajo, las expectativas de los mercados y la escala necesaria para emprender. Analizamos cómo la IA cambiará el trabajo y la sociedad a corto plazo, desde el auge del «vibe coding» y la automatización del trabajo de oficina hasta sus efectos sobre el capital, la productividad y los riesgos morales y militares en una sociedad cada vez más mediada por la inteligencia artificial. 121
En un pueblo de Extremadura estamos construyendo una comunidad que combina conocimiento libre, cooperativas, tecnología abierta y repoblación rural. En torno a la Biblioteca Juan Urrutia, impulsada por el Centro de Estudios Maximalistas, la Compañía Maximalista S.Coop. y la Fundación Repoblación, se está construyendo un ecosistema donde vivir, trabajar y aprender forman parte del mismo proyecto. Te invitamos a conocernos, a ser parte y... aportar.
La repoblación rural en España no se resolverá solo con políticas públicas ni con incentivos demográficos. El verdadero desafío es económico: los pueblos necesitan nuevos proyectos productivos que diversifiquen una economía rural dominada por servicios de bajo valor añadido. Repoblar no consiste simplemente en atraer población, sino en generar actividad económica, comunidad y nuevas formas de trabajo desde el territorio. Cada vez más iniciativas demuestran que pequeños grupos organizados pueden crear proyectos viables en el rural, de pequeña escala pero conectados con mercados mayores y capaces de ofrecer nuevas perspectivas de vida en los pueblos.