Centro de Estudios Maximalistas Maximalismo

El siglo XXI que nos merecemos está naciendo en el rural

En un pueblo de Extremadura estamos construyendo una comunidad que combina conocimiento libre, cooperativas, tecnología abierta y repoblación rural. En torno a la Biblioteca Juan Urrutia, impulsada por el Centro de Estudios Maximalistas, la Compañía Maximalista S.Coop. y la Fundación Repoblación, se está construyendo un ecosistema donde vivir, trabajar y aprender forman parte del mismo proyecto. Te invitamos a conocernos, a ser parte y... aportar.

El siglo XXI que nos merecemos está naciendo en el rural
Contenido

La posibilidad de construir lo que llaman utopía está en las periferias

Las ciudades fueron los laboratorios de la modernidad. Desde finales de la Edad Media en las metrópolis globales se fraguaron las revoluciones industriales, se formaron los grandes movimientos obreros y se diseñaron las arquitecturas institucionales que han gobernado nuestro mundo hasta hoy. La ciudad era el sinónimo del progreso, libertad y experimentación. Sin embargo, algo profundo está cambiando en nuestra civilización. En un mundo saturado de precarización, guerras, crisis urbanas, alienación, hipermercantilización y un agotamiento crónico de los modos de vivir tradicionales, el futuro ha comenzado a imaginarse y a construirse lejos de las capitales globales. Las grandes transformaciones de la historia casi siempre comenzaron en lugares pequeños, cuando unas pocas personas decidieron empezar algo nuevo. Hoy, esa chispa está encendiéndose en las periferias.

En la punta suroeste de Europa, en la Extremadura verde, desde el Centro de Estudios Maximalistas, estamos intentando construir un entorno donde vivir, aprender, trabajar y pensar no sean esferas fragmentadas, sino que formen parte de un mismo proyecto vital e integrado. Nos une la convicción de que es posible una civilización nueva, digna de la Humanidad. No como un refugio nostálgico o una utopía inalcanzable, sino como una posibilidad material y una necesidad actual. Y el epicentro de esta onda expansiva es la Biblioteca Juan Urrutia (BJU).

No estamos hablando simplemente de apilar libros en estanterías o de inaugurar un archivo municipal. La Biblioteca Juan Urrutia nace como el corazón intelectual y operativo de una transformación mucho mayor. Es una invitación directa y material a ensayar la sociedad de la abundancia.

Una comunidad de conocimiento

Cuando imaginamos una biblioteca, solemos pensar en el silencio polvoriento de las salas de lectura, en el estudio solitario y en la acumulación estática del saber. La BJU rompe radicalmente con ese paradigma. Como toda biblioteca de investigación, evidentemente albergará libros, archivos documentales y fomentará debates y publicaciones. Pero no definiremos nuestro éxito por el número de volúmenes catalogados ni operaremos bajo los estrechos fines de un think tank convencional, cuyo objetivo suele ser influir en las élites políticas desde la barrera. Nosotros aspiramos a algo mucho más divertido, potente, útil y transformador. Somos abundantistas.

La BJU se concibe como una verdadera comunidad de conocimiento. Es el primer espacio dedicado íntegramente a explorar, teorizar y, sobre todo, practicar la idea de que el conocimiento compartido, la tecnología abierta y la cooperación pueden inaugurar una nueva etapa histórica. Es un lugar donde estudiar cómo el conocimiento libre, las redes descentralizadas y las comunidades organizadas pueden transformar de raíz tanto la economía a gran escala como la vida cotidiana más íntima.

En un sistema donde la escasez artificial se impone para mantener estructuras de poder y rentabilidad, la abundancia surge cuando el coste marginal de reproducir bienes, ideas o herramientas tiende a cero. El software libre, la digitalización y las nuevas formas de organización productiva ya nos han demostrado que es posible trabajar en esa lógica.

La BJU es el nodo donde estas ideas se sistematizan y se devuelven a la comunidad en forma de acción. Porque entendemos que no basta con interpretar el mundo o soñar con futuros post-escasez; el maximalismo no es solo una cuestión de producir más, sino de imaginar mejor, y luego, con los pies firmemente plantados en la tierra, poner manos a la obra para construirlo.

Un Ecosistema de Conocimiento y Acción Abierto

biblioteca, fundación repoblación, compañía maximalista s.coop. La biblioteca, con todo su peso simbólico y formativo, es solo el comienzo. A su alrededor está creciendo un ecosistema vibrante, diverso y profundamente arraigado en la realidad material del territorio. Un ecosistema de conocimiento y acción abierto impulsado por dos organizaciones hermanas que encarnan nuestra visión desde perspectivas distintas, pero que son absolutamente complementarias. Son los dos pulmones que permiten a este proyecto respirar y avanzar: Compañía Maximalista S. Coop. y la Fundación Repoblación.

El trabajo asociado y la innovación productiva

Por un lado, tenemos a la Compañía Maximalista S. Coop., una cooperativa de trabajo asociado sin ánimo de lucro dedicada en cuerpo y alma a la innovación social, el cooperativismo y la creación de proyectos productivos. Su base de operaciones es el conocimiento libre, la tecnología y la colaboración radical.

No habrá una verdadera emancipación, ni encontraremos nuestro lugar en el mundo, si no conquistamos primero el trabajo. Es decir, si no recuperamos la capacidad de autoorganizarnos y producir en común, conscientemente y como iguales. El trabajo asociado es el único marco adecuado que puede dar sentido a la producción colectiva sin caer en la alienación de las corporaciones tradicionales ni en la dependencia de las burocracias estatales. La Compañía Maximalista es la demostración empírica de que podemos desarrollar tecnología punta, diseñar software libre, ofrecer servicios de alto valor y crear riqueza sin renunciar a nuestra moral.

En este entorno, la tecnología abierta no se ve como un fin en sí mismo, sino como una herramienta de emancipación. Desde la programación y el diseño de sistemas hasta la exploración de cómo la inteligencia artificial puede ser democratizada para generar abundancia en lugar de precariedad, la cooperativa es el brazo productivo del ecosistema. Aquí, el conocimiento libre no es un debate académico, es la materia prima con la que nos ganamos el pan y con la que financiamos nuestra independencia.

El arraigo y la revitalización territorial

Por otro lado, opera la Fundación Repoblación, una organización dedicada a un desafío monumental: revitalizar los territorios rurales europeos. Y no lo hacemos desde un enfoque asistencialista, nostálgico ni folclórico. Lo hacemos mediante la rehabilitación del patrimonio, la cooperación internacional, el impulso cultural y la creación de verdaderas y nuevas oportunidades para vivir y trabajar en los pueblos.

La modernidad vació el campo para llenar las fábricas de las ciudades, dejando tras de sí un paisaje de periferias olvidadas. Pero la revolución digital y la crisis del modelo urbano han invertido la polaridad de las oportunidades. Hoy, los lugares pequeños ofrecen el lienzo perfecto para ensayar nuevas formas de habitar. La Fundación Repoblación se encarga de que ese lienzo esté preparado: rehabilitando espacios históricos y creando nuevos espacios comunitarios para que las viejas casas deshabitadas de ser ruinas melancólicas y vuelvan a ser lugares llenos de vida, de niños corriendo y de adultos debatiendo y creando.

El ecologismo y la sostenibilidad que no nacen a consecuencia de un sentimiento de comunidad recuperado, a menudo terminan imponiéndose como un horror autoritario o una moda consumista vacía. La Fundación asegura que nuestro metabolismo social con la naturaleza se reconstruya desde el amor al territorio, la cultura compartida y la recuperación de un patrimonio que nos pertenece a todos.

Los seis pilares del ecosistema

Juntas, la cooperativa y la fundación, ligadas a través del trabajo del Centro de Estudios que ahora se materializará en la Biblioteca Juan Urrutia, están impulsando un lugar donde conviven proyectos aparentemente muy distintos, pero que están íntimamente conectados. El ecosistema se sostiene sobre seis pilares fundamentales de acción:

  1. Cooperativas: El corazón económico. Fomentamos la creación y consolidación de empresas propiedad de sus trabajadores e impulsamos espacios de coworking donde trabajadores digitales y analógicos comparten no solo mesas y café, sino una misión: construir un mejor modo de vivir para todos. La cooperación es nuestro modo de hacer juntos y nuestro modo de trabajar.
  1. Cultura y comunidad: Frente a la atomización de la sociedad moderna, buscamos el encuentro. No se trata solo de producir, sino de celebrar. Desde festivales de música hasta representaciones teatrales, debates al aire libre y cenas comunitarias. Reinventar las formas de creación y difusión cultural es el pegamento que transforma a un grupo de individuos en una comunidad resiliente.
  1. Experimentación Tecnológica: Un laboratorio vivo. ¿Cómo podemos usar el software de código abierto para automatizar tareas repetitivas y liberar tiempo para la creatividad? ¿Cómo podemos rediseñar las cadenas de suministro locales? Aquí no tememos a la máquina; la reprogramamos para que trabaje a favor de la abundancia y sirva a todos los vecinos y el tejido social y productivo.
  1. Recuperación del Patrimonio: Entendemos las piedras antiguas no como museos estáticos, sino como infraestructuras para el futuro. Restaurar casas patrimoniales en ruinas es un acto de rebeldía contra la devaluación de la Historia común. Es afirmar que estamos aquí para quedarnos y honrar el trabajo de quienes nos precedieron, dándole un uso transformador en el presente.
  1. Formación: La pedagogía es continua. Talleres, seminarios, un club de lectura abierto y cursos técnicos de programación o uso de IA cada viernes. El aprendizaje no termina nunca, porque las herramientas del mañana se están inventando hoy.
  1. Redes Internacionales: Aunque actuamos desde un pueblo del suroeste de Europa, nuestra mirada es global. Nos conectamos y trabajamos con otras comunidades, cooperativas y asociaciones de toda Europa y más allá. Compartimos, investigamos, difundimos y hacemos proyectos con muchos otros para aportar, aprender y seguir avanzando mes a mes.

Buscamos personas

Este engranaje de conocimiento, patrimonio y tecnología está en marcha, pero no buscamos simplemente visitantes de fin de semana ni turistas rurales. No buscamos simplemente nuevos vecinos que vengan a buscar tranquilidad aislandose detrás del seto de su jardín. Entre el identitarismo nacionalista excluyente y la obsesión discursiva de las alternativas, nosotros proponemos una alternativa real: cooperación, trabajo y construcción comunitaria.

Por eso, nuestro llamamiento es buscamos personas.

  • Personas que crean que el futuro no está escrito, que rechazan el cinismo y el derrotismo. Personas que entienden que la historia no ha terminado, que la sociedad en la que vivimos es una construcción humana y que, por tanto, puede ser superada y reconstruida mejor y con abundancia para todos.
  • Personas que construyan conocimiento libre. Necesitamos mentes inquietas, programadores, escritores, ingenieros, artistas y artesanos que entiendan que compartir lo que saben no empobrece, sino que multiplica. Que crean en el poder emancipador de las redes y que estén dispuestos a aportar su granito de arena al comunal universal de conocimiento.
  • Personas que busquen una vida con sentido. Como nos recuerda la psicología adleriana, la salud mental y la felicidad humana están indisolublemente ligadas a nuestra sensación de utilidad social y pertenencia. No queremos personas que vengan a retirarse o protegerse del mundo, sino personas que vengan a activarse. Que deseen despertar cada mañana sabiendo que su trabajo y su intelecto están contribuyendo a un propósito mayor que el simple enriquecimiento personal.
  • Y que tengan sentimiento de comunidad. Porque de nada sirve la tecnología más avanzada si estamos solos frente a la pantalla. Buscamos a quienes valoran el apoyo mutuo, la conversación cara a cara, el cuidado del entorno y de las personas y la alegría de pertenecer a un grupo humano diverso, sólido y solidario.

Las grandes transformaciones comienzan en las periferias

Si alguna vez has imaginado que otra forma de vivir y producir es posible, si alguna vez has sentido que tu trabajo debería servir para algo más que para engordar los márgenes de beneficio de una corporación, o si has soñado con un entorno donde la Naturaleza, el intelecto y la comunidad se entrelacen para permitir a todos construir vidas mejores, quizá este sea un buen momento para acercarte.

La Biblioteca Juan Urrutia no es un monumento; es una herramienta. La Compañía Maximalista y la Fundación Repoblación no son entes abstractos; son grupos de personas manchándose las manos de tierra, diseñando proyectos con atrevimiento y tecleando código hasta la madrugada.

No es una utopía inalcanzable. Es nuestra tarea de hoy. El paso de la escasez a la abundancia requerirá un esfuerzo titánico de imaginación y trabajo material. Requerirá superar nuestros propios miedos y atrevernos a diseñar instituciones radicalmente nuevas a partir de los escombros de las viejas.

A lo largo de los siglos, los cambios de civilización rara vez nacieron en el centro de los imperios en decadencia, donde la crispación y la inercia deshumanizan y ahogan la innovación. Nacieron en los márgenes. Nacieron cuando unas pocas personas, en lugares aparentemente intrascendentes, decidieron empezar algo nuevo y se atrevieron a vivir hoy de acuerdo a las reglas del mundo del mañana.

Tal vez este sea uno de esos momentos cruciales de la historia.

Y tal vez, en este rincón del suroeste de Europa, con las puertas de la Biblioteca Juan Urrutia abiertas de par en par, este sea uno de esos lugares. Te estamos esperando. Escríbenos.

Descubre ahora
¿Qué es la abundancia? ¿Qué es la abundancia? ¿Qué será la Biblioteca Juan Urrutia? ¿Qué será la Biblioteca Juan Urrutia? Por qué el sistema da por perdidos a los jóvenes Por qué el sistema da por perdidos a los jóvenes Razones para que vengas a vivir al rural en 2026 Razones para que vengas a vivir al rural en 2026

Síguenos en el Fediverso

Abre tu servidor Mastodon, Akkoma o compatible, pega el siguiente nombre de cuenta en el buscador de usuarios o perfiles y síguela como a cualquier otro perfil.

@maximalismo@maximalismo.blog

Si tu servidor no encuentra la cuenta enseguida, pega el identificador completo en ese mismo buscador.