Razones para que vengas a vivir al rural en 2026
Si puedes teletrabajar, eres socio de una cooperativa de trabajo o trabajas por tu cuenta es hora de que te plantees ir a vivir al rural. Puedes marcar la diferencia. Si eres profesor de primaria o secundaria, si te dedicas al desarrollo de software, al diseño, la traducción o cualquier otro trabajo que se relacione a través de Internet con el cliente, ahora es el momento.
Primera razón, la más importante: marcarás la diferencia
Ahora es el momento en el que empiezan a cambiar las cosas en el rural. No en todos lados ni de la misma manera. Pero ya vayas al corazón de los Pirineos o vengas a las extremaduras de la Sierra de Aracena encontrarás iniciativas, entorno y ganas, muchas ganas de hacer cosas nuevas de manera diferente.
Eso sí: falta gente con la experiencia que traerás contigo. Aquí la valoramos porque si el impacto de cada nuevo habitante se siente en cada calle, el de cada nueva actividad aún más. Además, ser uno más puede suponer poder abrir un despacho en un edificio histórico, que tenga sentido crear una cooperativa de vivienda en derecho de uso o que sirva realmente montar toda una estructura de apoyo a nuevas cooperativas de trabajo.
Es decir, en el rural puedes marcar la diferencia haciendo lo que sabes hacer.
Tener casa

Cuando los primeros maximalistas llegamos a Burguillos del Cerro, hace dos años, compramos y rehabilitamos una casa histórica de 147m2 de planta. La hicimos literalmente la casa de nuestros sueños: recuperamos el doblao (la buhardilla) como salón y zona de juegos, le pusimos azulejos tradicionales hechos a mano en baños y cocina, suelo de barro, aislamientos térmicos, techos de madera, aerotermo para el agua, estufa de leña... En total, entre propiedad y mejoras, la inversión no llegó a lo que, a precios medios, en Madrid hubiera dado para... 10m2 sin arreglos ni mejoras.
Un mejor modo de vivir y trabajar

Vivimos en un barrio medieval precioso. Cuando nos levantamos por la mañana nos vamos un par de horas de paseo por el campo. Si vamos a la Candela, ahora en invierno, cogemos naranjas del huerto y las desayunamos al Sol. De ahí vamos directamente a trabajar. Desde la oficina, que está junto a una iglesia románica y un morabito andalusí, se ve la dehesa y, en primavera, pasan las aves migratorias camino a Doñana. Como está a 50 metros de casa, comemos todos los días de fogón y con mantel. Y casi siempre se suman uno o dos amigos repobladores. Eso sí, en recorrer esos 50 metros, según el día, se puede tardar una hora, porque aquí vivir en vecindad no es eso a lo que nos acostumbraron las grandes ciudades: saludas, hablas, compartes. Hoy en la tienda Miriam recogió un paquete que llegó mientras no estábamos, Filiberto fue a por espárragos y nos trajo un manojo...
Y no es control social como teméis muchas veces en la gran ciudad, es un interés genuino, que lo mismo te permite saber lo que le está pasando a la persona que saludas a diario, como compartir con ellos problemas y alegrías. Es un vivir natural y sin miedo al juicio del otro que hace posible resolver o superar situaciones difíciles de manera compartida.
Otra forma de crianza y escuela
Si lo que te ata a la ciudad es el difícil equilibrio de las opciones de educación y crianza, no esperes, la solución está en el rural. No es solo disponer de espacio, comunidad y campo sino que incluso en zonas en despoblación como la nuestra tienes ofertas educativas asequibles que en las grandes capitales serían muchas veces inalcanzables. Por ejemplo, además de escuelas infantiles y colegios públicos normales y estupendos, tienes un CRA en Valverde, a 400m de la Candela, y un Montessori en Jerez de los Caballeros, a pocos km de RuralNEXT. Eso sí, el CRA, que aplica pedagogías de vanguardia y forma niños que no dejan de maravillarnos, es público; y el Montessori, gracias al apoyo de la Fundación Ricardo Leal, tiene una cuarta parte del coste que tendría en Madrid o Barcelona.
Y además, si tienes hijos en edad de cursar la educación secundaria obligatoria, debes saber que en muchos de nuestros pueblos, la ratio en una clase normal no pasa de los veinte alumnos, lo que redunda en una mayor personalización del aprendizaje y en un trato más afable entre docentes, familias y alumnado.
Menor coste de la vida

Ahora cuando vamos a Madrid o Sevilla y pasamos por el super nos asustamos. ¿Cómo puede ser el pollo industrial más caro allí que el cerdo ibérico aquí? Nosotros compramos la carne fresca de uno de los mejores mataderos de ibérico, famoso por sus jamones. El kilo de punta de costilla está a 4 euros, el cabecero de lomo a 10 euros. Si salimos a alguno de la media docena de bares del pueblo, la caña está, según el sitio, entre 1 euro y 1,30. ¿La verdura? Nada como los huertos de las casas ¿Y los huevos? ¡Ahí está la trampa! Una vez pruebas los de gallinas de casa que te da algún vecino, ya no quieres los de supermercado. No hay color.
Y de embutido, claro, ni hablemos. Sencillamente es otro mundo. Sobre todo cuando se hacen de forma artesana y a tres manzanas de casa.
Apoyo para aterrizar
Si eres autónomo y te relacionas con tus clientes por Internet o teletrabajas para una empresa y vienes a vivir a Extremadura a un pueblo de menos de 5.000 habitantes, puedes optar a una ayuda de la Junta de Extremadura de 10.000 € el primer año por ser nómada digital. Si sois una pareja y ambos accedéis a la ayuda, puede llegaros para comprar y arreglar una casa en nuestro barrio. Y si permanecéis a los 3 años la ayuda tiene una segunda parte de 5.000€ más.
No es el único apoyo disponible ni necesariamente el primero. Si estás planteándote cómo aterrizar en nuestra comarca, la Fundación Repoblación te ayuda a preparar una estrategia personalizada. En este año esperamos tener además nuestro primer coworking para que el espacio de trabajo no deje de ser un espacio de socialización y una forma de integrarse en el entorno.
Además, si tienes en mente dar el salto y crear empresa social o una cooperativa de trabajo, la Fundación Maimona en Los Santos -a 30 km- con su Escuela de Micronegocios y la Fundación Repoblación aquí con CoopNEXT te van a dar todo el apoyo del mundo.
El momento es ahora
El mejor momento para dejar de jugar un juego que no nos satisface es... cuanto antes. Si estás en esa situación en tus relaciones con la gran ciudad, no lo dudes, vente al rural. No es perfecto ni está todo listo y aceitado, pero somos muchos esperándote y con ganas de ayudar.