1. El objetivo final
El Fediverso no es un juego. Es un espacio de relación social. Su arquitectura es una herramienta que surge como alternativa a las redes sociales centralizadas de la Big Tech y por tanto como una forma de enfrentar sus consencuencias. El objetivo de este esfuerzo, en el que toman parte ya más de 16 millones de personas, es crear un espacio digital diverso no capturado por estados, empresas, partidos, bots ni acosadores, en el que la deliberación y la conversación honesta sean posibles.
El objetivo de pasar de un nodo/negocio a una diversidad de nodos sin ánimo de lucro, no es encontrar una forma para que la gente común pueda financiar una infraestructura que haga esencialmente lo mismo que twitter/X o facebook. De lo que se trata es de descentralizar la conversación -sin romperla en feudos cerrados- para permitir la emergencia de nuevos temas y perspectivas que recorran el camino que empieza en las necesidades sociales y termina creando un nuevo consenso social capaz de transformar las reglas de juego.
Habermas, las redes sociales y cómo construir de nuevo un espacio digital de democracia deliberativa
2. La centralización de la web no es irreparable
En realidad sólo hacen falta dos cosas: buenas herramientas y personas tan diferentes entre sí como puedan serlo, que quieran construir una nueva cultura digital habitable.
Que la arquitectura de la web recupere una estructura más distribuida/descentralizada depende de dos elementos: el primero es la disponibilidad de soluciones técnicas. El segundo es cultural: prioridades, valores y grado de extensión de una cultura digital no consumo-céntrica. La combinación de software libre, conectividad por fibra y accesibilidad a ordenadores hacen que montar sus propios nodos y ganar independencia de la Big Tech estén al alcance de millones de personas y miles de organizaciones comunitarias en Europa. La aparición de una cultura de la soberanía digital centrada en personas, comunidades y organizaciones es una batalla en curso que requiere de todos nosotros.
3. Hay soluciones técnicas y comunidades a tu medida

Si quieres probar el fediverso por ti mismo antes de ir a mayores, puedes darte de alta en algún servidor Mastodon. Mastodon es un software para nodos grandes, la mayoría de los cuales admiten que gente a la que no conocen creen un usuario. Tienes además sitios como Fedipunk que te contarán todo lo que quieras aprender sobre este mundo de nodos descentralizados, lo que hace cada uno, el lenguajillo técnico -si te interesa- y mucho más.
Si estás pensando, como creemos nosotros, que es la oportunidad para crear un nodo propio para tu grupo de amigos, tu asociación favorita, tu grupo scout, los vecinos de tu pueblo... o la comunidad que se te ocurra, puedes instalar Snac2 y convertir tu ordenador en un servidor del Fediverso.
También puedes instalar Uanna, desarrollado por nosotros, que es más ligero y fácil de instalar pero te permitirá cosas como bajar una app con el logo de tu comunidad en tu móvil Android para entrar a la red directamente desde el móvil o tener grafos sociales de tu red como el de arriba.
Puedes contar con nuestra ayuda para instalar Uanna. Pero si eres un lector habitual de este blog puedes aportar más en nuestra propia instancia, maximalismo.red, y participar de las conversaciones que acaban convirtiéndose en artículos de este blog. Escríbenos y te crearemos un usuario.
Una comunidad no es sólo una suma de cuentas individuales de gente que se adhiere sin encomendarse a dios ni al diablo. Una comunidad implica pertenencia. Significa que quienes están dentro se reconocen mutuamente como parte de una conversación compartida. Y por tanto que interactuar sirve de algo, que se construye algo en común, que hay propósito común, aunque sólo sea aprender juntos unos de otros a través de la conversación honesta.
Para que el Fediverso haga la red más distribuida basta con que los nodos sean más pequeños. Para que le devuelva su sentido comunitario hace falta que esos nodos sean reales, que estén verdaderamente habitados, que sean reconocibles y tengan la memoria propia de comunidades capaces de gestionarse a sí mismas. Hacen falta comunidades con propósito, no sólo espacios seguros.
4. La cultura digital es eso que hacemos juntos

Que las redes sociales centralizadas se hayan convertido en un nido de bots, acosadores, discursos violentos y fake news no es un accidente ni el resultado inevitable de una supuesta y retorcida naturaleza humana. Fueron diseñadas de un modo que lo hacía inevitable. Su objetivo no era ampliar la conversación social, sino aumentar el tiempo de pantalla y las interacciones del usuario para facturar más publicidad y más cara. Y eso se consigue crispando, inflando todo lo que pueda ser percibido como una agresión y propagándolo. Esa es la magia de los algoritmos de las redes centralizadas, una magia que la recentralización de la web hizo posible al concentrar toda la información personal de los usuarios en un único nodo, el del dueño de la red.
Es difícil imaginarse todas las condiciones [de una conversación honesta] (renunciar a toda estrategia, hablar en verdad, no representar y no ocultar) cumpliéndose en twitter, en TikTok o en Instagram. Simplemente porque las formas de relación, definidas por las propias plataformas y su lógica de interacción las hacen imposibles. Uno no está en esas plataformas centralizadas para relacionarse entre iguales. Está en un escaparate y en calidad de producto. Está ahí para competir por la atención y generar tiempo de interacción de otros usuarios que pueda ser monetarizado por los propietarios del chiringuito virtual de turno.
El Fediverso está diseñado para hacer posible todo lo contrario y para que cualquier conato de capturar un nodo pueda ser fácilmente gestionado y abortado por la comunidad que lo habita. A partir de ahí, la cultura digital será lo que sepamos hacer juntos en ese espacio digital nuevo de conversación comunitaria.
5. Merece la pena y no debe quedarse en el espacio digital

Los maximalistas insistimos mucho en que para ser fértil, esta conversación digital tiene que ir acompañada de un hacer en lo presencial. En nuestros pueblos andamos en hacer realidad un mundo nuevo piedra a piedra y huerto a huerto, recuperando soberanía energética, digital e informacional. Y llamamos a todo el mundo a recuperar el espacio comunitario y conversacional de su propia comunidad.
Es una batalla bonita y significativa en dos frentes: el digital -reconstruyendo la web distribuida- y el presencial -recuperando los espacios de conversación comunitaria. El objetivo, ahora más que nunca, es restaurar la comunidad humana. Y lo que más necesita es tu aporte. Por eso deberías hoy, ya, unirte al Fediverso. ¡Te esperamos!