Durante una semana, del 17 al 23 de julio, hemos publicado un esquema al día. Cada artículo repasaba alguno de los siete principios cooperativos maximalistas y ofrecía una senda esquemática para implementarlos. Pero, una vez puesto en marcha cada uno, ¿hacia dónde conduce el conjunto?
Una estrategia de pertenencia, aporte y transformación
Puestos en conjunto los siete principios cooperativos maximalistas establecen una estrategia coherente de creación de abundancia mediante el trabajo cooperativo y el desarrollo de comunales a tres escalas: la propia comunidad de trabajo, la comunidad mayor (pueblo, barrio, comarca, ciudad...) y la comunidad universal.
| Comunidad de trabajo | Comunidad mayor | Comunidad Universal | |
|---|---|---|---|
| Comunales (desarrollados mediante trabajo cooperativo) | Comunal de las herramientas de trabajo, relaciones, conocimiento, infraestructuras y ahorro. | Desarrollo de comunales productivos (empezando por nuevas cooperativas), de bienestar, culturales y de conocimiento. | Conocimiento libre y otros comunales universales aplicados a las grandes causas que retan a la especie en su conjunto (hambre, cambio climático, guerra...) |
| Objetivo de Abundancia | Liberación de la escasez inmediata: desaparece la angustia del fin de mes y se difumina la separación entre el trabajo que se hace para el mercado y el que se hace por el bien común. | Mejora de las condiciones materiales (trabajo, vivienda, medioambiente, etc.) y culturales (conocimiento, organización comunitaria, redes, etc.) de los trabajadores en los lugares y territorios en los que se inserta la cooperativa. | Aporte a la consciencia y la soberanía colectivas con el horizonte de restaurar la comunidad humana y pasar de especie humana a Humanidad. |
Un modo de vivir realmente cooperativo
La crisis de civilización se expresa, en esta cultura cada vez más atomizada y temerosa, como *crisis del modo de vivir**. De ese modo la crisis del sistema se ha convertido en crisis de cada uno de nosotros. Y al hacerlo, la posibilidad de mantener una perspectiva se dificulta al extremo. La impotencia y la excusa reinan. Pero ¿Qué podemos hacer? ¿Somos demasiado poco y demasiados pocos*?
Lo que emerge de los siete principios cooperativos maximalistas, lo que vemos en la tabla de arriba, es la columna vertebral de un modo de vivir realmente cooperativo. Partiendo exclusivamente de nuestro propio trabajo, compartiéndolo de una manera u otra a distintos niveles, podemos reordenar el mundo, darle sentido y recuperar la perspectiva. Para el mundo. Y para cada uno de nosotros también.