Un balance comunitario
La Doctrina Lawrence nos enseña a enfocar los conflictos colectivos evitando el daño o la instrumentalización de las personas.
El interés comunitario de la Doctrina Lawrence
La moral comunitaria ni se limita a los estrechos márgenes de la comunidad inmediata ni entra en suspensión porque se entre en conflicto con terceros. La Doctrina Lawrence nos enseña a enfocar los conflictos que puede sufrir la comunidad evitando el daño o la instrumentalización de las personas. No es un juego cerrado de normas y procedimientos, es una metáfora a partir de una metáfora, que sirve para tener un cajón de recursos y no perder el norte cuando nos vemos atacados.
Los principios lawrencianos aplicados al conflicto comunitario con un poder externo
En la dimensión táctica:
- Ante el ataque, ruido y reposicionamiento para quedar fuera del fuego contrario.
- No nos apegamos ni a los triunfos anteriores, ni a las posiciones ganadas, ni a las cosas. No vamos a defender nada frente al atacante porque al empecinarnos en defender damos blanco y por tanto la oportunidad de que el contrario acabe dañando personas. Buscamos un nuevos lugares, innovaciones, actividades, etc. y desde ellos actuamos. Si quiere controlarnos, que corra detrás hasta perder su base y tener que replegarse.
- No atacaremos personas, sino cosas (reglas, normas, actitudes, etc.) y no las más importantes, sino los más fáciles, las menos defendidas y defendibles por el contrario.
- Pero lo haremos una y otra vez, sin límite temporal, hasta agotar al otro.
En la dimensión estratégica:
- El objetivo es que nuestro rango de relaciones, actividades y aportes sea demasiado grande para que nadie pueda intentar controlarlo y someternos sin poner en peligro la propia sostenibilidad de su control.
- Para eso ampliamos continuamente nuestro territorio social y...
- Atacaremos donde no está, es decir, en el espacio que considera suyo pero en el que no puede afirmarse sin aceptar costes extras y seguiremos haciéndolo hasta que...
- Se torne insostenible la afirmación permanente e inútil de poder y se autorecluya en el ámbito limitado de su poder directo, dejando el resto del espacio social como territorio libre.
Y para eso:
- Tenemos que ser capaces de sacrificar lo ganado y conseguido en aras de la movilidad, la seguridad y la libertad de acción.
- Tenemos que mantener nuestra independencia económica, nuestra capacidad de trabajar para una gran diversidad de personas y organizaciones en una gran diversidad de lugares.
- Tenemos que mantener la cohesión interna y el impacto positivo sobre todos nuestros entornos para que su simpatía pasiva sea nuestro océano/desierto y nos permita la libertad de movimientos real.
- Mantener un doble sagrado donde el ataque no encuentre eco: nuestra cohesión interna y un espacio social/territorial íntimo desde el que recomponer nuestras bases materiales cuando sea necesario.