La psicóloga adleriana Victoria Armet presentó ayer un avance de su tesis doctoral, titulada «La función de las fantasías en la psique». Fue una conversación fascinante que nos obligó a repensar qué hacemos realmente cuando nuestra mente se ausenta del aquí y ahora. Nos llevó a una reflexión: el maximalismo no es solo una cuestión de producir más, sino de imaginar mejor. Se trata de atrevernos a soñar con un mundo donde la tecnología y la comunidad se entrelacen para que cada individuo pueda encontrar su lugar de valor y pertenencia. Y después, con los pies en la tierra, poner manos a la obra para construirlo.