La única tarea vital real que enfrentamos todas las personas en nuestra vida es la restauración de la comunidad humana en todos los ámbitos en los que nos desarrollamos. Una tarea que es nuestro gran trabajo colectivo e individual, porque como sabía toda la corriente de pensamiento socialista de la que surgió el adlerianismo, si la Humanidad no se reorganiza como comunidad, no podrá superar la actual crisis de Civilización y restablecer su metabolismo común con la Naturaleza.