«La descarbonización contribuye a la independencia energética, lo que a su vez alivia la presión militar estadounidense. No hace falta decir que también sitúa a Europa en una base económica más sólida.»
«Esa receta requeriría romper con la ortodoxia política. Hasta la fecha, muchos políticos europeos han opuesto las iniciativas de ecologización a los intentos de reactivar la economía del continente. Para dicha revitalización, el enfoque preferido suele ser la reducción de salarios y gasto social, junto con la remilitarización. Pero una inversión pública a gran escala en tecnología verde podría matar dos pájaros de un tiro, proporcionando un importante impulso económico y reduciendo la influencia de Estados Unidos sobre Europa.»