La editorial «Harlequin» es la primera de las más famosas en Francia en reconocer que traduce usando IA. En español se ha vuelto frecuente. El resultado ha sido la práctica desaparición del subjuntivo en las novelas pulp, la extensión de errores de sintaxis típicos en ciertas hablas del español, de los anglicimos confusionistas (tarifa por arancel, por ejemplo) y mil barrabasadas más que llevan camino de convertir a la industria editorial en un ariete de la descomposición del idioma.