La lógica de las plataformas, que estandariza la producción cultural para maximizar el engagement, podría ser un modelo predictivo de cómo otros sectores clave (educación, trabajo, política) se reconfigurarán hacia la uniformidad y la precariedad.
La estructura financiera y algorítmica de Spotify está forzando una homogeneización en la música hip-hop, eliminando la diversidad y la innovación.
Esteban Hernández plantea un debate emergente sobre las consecuencias no deseadas de la tecnología centralizada. La estandarización impulsada por la economía de plataformas genera además un nuevo tipo de conflicto potencial entre una masa de creadores precarizados y las plataformas concentradoras de valor.