El discurso contra las regulaciones europeas de lo digital se convierte en un runrún que vale para explicar casi cualquier cosa. Deja fuera cosas mucho más importantes que las protecciones del consumidor como la ausencia de un mercado de capitales comparable a EEUU y la fuga de recursos financieros a... EEUU.
«La Unión Europea ha llegado a priorizar la regulación de la industria más que su desarrollo. Esta jerarquía de prioridades explica por qué el bloque de 27 países tuvo una tasa de crecimiento promedio anémica del 1,6 % el año pasado. El crecimiento del continente se mantendrá estancado hasta que cambie su mentalidad de "regular primero, preguntar después".»
«Es miope culpar a los extranjeros. Que las empresas europeas se queden atrás en la carrera de la inteligencia artificial debería preocupar a los líderes más que cualquier cosa que diga el presidente estadounidense.
El valor de las acciones europeas se vio afectado a principios de este mes después de que Anthropic, con sede en California, presentara un nuevo modelo que amenaza con dejar obsoletos algunos de sus productos, como el software legal. ¿Dónde está el Anthropic de Europa?»
«DeepMind se fundó en el Reino Unido, pero fue adquirida por Google y migró su importante labor en IA a Estados Unidos hace una década. La empresa de IA más grande y prometedora de Europa, Mistral AI, con sede en París, fue valorada en 14 000 millones de dólares el otoño pasado: una cifra considerable, pero nada comparada con la valoración de 500 000 millones de dólares de OpenAI o la de 250 000 millones de dólares de xAI, la empresa de Elon Musk.»