«EEUU está logrando grandes ventajas con el cierre de Ormuz. Puede que sean temporales, pero nada apunta a eso. Washington está reconstruyendo el orden internacional a partir de la vinculación de sus socios a su esfera de una manera mucho más estrecha. Este objetivo pasa por la captación de capital para su esfera financiera pública y privada, con el vínculo con su tecnología y con su papel dominante en la energía. Además de los conflictos bélicos, la recomposición de las relaciones de poder internacionales se vehicula por otros ámbitos, y la economía juega un papel principal. En ese terreno, los avances de EEUU son muy notables».