«Algo mucho más antiguo también estaba perdiendo relevancia rápidamente: era el principio del fin de la era enciclopédica. Cerca del inicio de la Enciclopedia Francesa hay un diagrama llamado el «sistema figurativo del conocimiento humano», que ahora a veces se denomina «El Árbol de Diderot y d'Alembert». El Árbol es un sistema no solo para ordenar «las partes del conocimiento», sino para conectarlas en una cadena lógica tan larga que puede abarcar el universo. Representa una idea audaz: que la fuerza unificadora de una enciclopedia mostrará cómo todo lo que existe está vinculado. Sugiere que saberlo todo conducirá a conocer una Gran Cosa sobre todo. Esta idea anticuada resurgió en la era de la informática y cobró impulso con el concepto de IAG, inteligencia artificial general, el momento en que las máquinas superan toda forma de comprensión humana. De hacerse realidad, representará no solo el fin de las enciclopedias, sino su culminación. Las enciclopedias escritas por humanos seguirán existiendo después de la IAG, pero solo como escrituras seculares en la mente de un dios digital».