Más del 80% de las tecnologías e infraestructuras digitales de Europa son importadas, mientras que más del 70% de los modelos de IA fundamentales a nivel mundial tienen su origen en Estados Unidos.
Los gigantes tecnológicos estadounidenses controlan más del 70 % de la infraestructura en la nube de Europa. En Suecia, más de la mitad de los sistemas digitales públicos dependen de servidores ubicados en Estados Unidos, mientras que en Bélgica, Microsoft por sí sola controla aproximadamente el 70 % del mercado de la nube. Este panorama ha dado lugar a un término cada vez más utilizado en los círculos políticos: «colonialismo digital».
En el centro del debate se encuentra la Ley CLOUD de Estados Unidos. Durante una audiencia judicial en junio de 2025, las autoridades francesas preguntaron a Microsoft si podía garantizar que los datos europeos nunca se compartirían con instituciones estadounidenses. La respuesta fue clara: no se podía ofrecer tal garantía.