El uso de circunloquios innecesarios como «es como» en vez de la forma directa, o «qué estabas pensando pedir» en vez de «qué queréis pedir», funciona como almohadilla haciendo más blando el mensaje, más distante... El lingüista del NYT lo ve como una evolución informal de un intento de ser más educado. Pero también podría interpretarse como una forma más de escabullir responsabilidad sobre nuestras propias acciones de lenguaje. Como en español el abuso del reflexivo, por ejemplo «se robaron todo».