Investigadores chinos han desarrollado una forma de arroz híbrido que puede replicarse a través de semillas que son clones, preservando características de alto rendimiento generación tras generación (y sin pagar a Monsanto-Bayer), según el equipo de desarrollo.
Este es un avance fundamental que rompe con el modelo agrícola dependiente de la compra anual de semillas híbridas. Al "democratizar" el acceso a cosechas de alto rendimiento auto-replicables, China puede alterar radicalmente los mercados agrícolas y ganar poder blando en el Sur Global. Este logro, junto a otras señales de avances militares (software de diseño de cazas furtivos y armas de microondas contra drones), indica que China está alcanzando autonomía y liderazgo en múltiples vectores tecnológicos estratégicos, desde la alimentación hasta la defensa, alterando el equilibrio de poder.