El artículo afirma que los fondos de propiedad de los empleados en EEUU (Employee Ownership Funds) son una vía significativa para generar un impacto positivo en la vida cotidiana, proponiendo la adopción de modelos de propiedad donde los trabajadores tienen participación directa. Esto destaca el valor social y el impacto directo en el bienestar como un motor creciente para la propiedad de los empleados, más allá de los beneficios puramente financieros o de sucesión empresarial. La promoción de estos fondos apunta a una institucionalización o escalado del modelo de propiedad de los empleados como una solución socialmente responsable y efectiva.