China entrena soldados como «ábacos humanos» para escenarios de combate donde la tecnología puede fallar revela una doctrina militar sofisticada que se protege de las vulnerabilidades de la alta tecnología.
Esta iniciativa poco convencional refleja una doctrina que se protege contra vulnerabilidades de alta tecnología (como PEM o ciberataques) cultivando habilidades cognitivas pre-digitales. Representa una forma novedosa de resiliencia asimétrica, mezclando técnicas antiguas con estrategias de guerra modernas. Este enfoque desafía el paradigma occidental de dependencia tecnológica creciente, sugiriendo un futuro en el que la ventaja estratégica podría residir en la capacidad de operar eficazmente cuando los sistemas avanzados fallan.
Empresas y organizaciones deberían plantearse algo similar.