«A los millennials les gusta Harry Potter mucho más que a las generaciones más jóvenes. La historia captura una visión del mundo que ya no resulta atractiva para los jóvenes, hastiados por las experiencias del declive económico, la polarización política y la creciente tensión identitaria. Han perdido interés por Harry Potter porque han perdido interés por la visión del mundo que representa la serie. Es decir, los jóvenes han peridido interés por las ideas progresistas.»
«El escritor conservador Rod Dreher le pidió recientemente a un joven [trumpista] en Washington que describiera las demandas de los radicales de derecha de su generación. "No tienen ninguna", respondió, "solo quieren derribarlo todo". La izquierda Zoomer no es menos radical. En Harry Potter, los buenos no matan deliberadamente, sino que aturden o desarman a sus oponentes. Aquí, Rowling respalda un compromiso liberal con la no violencia que parece estar perdiendo popularidad, sobre todo en la izquierda. En una encuesta reciente de YouGov, los encuestados con mayor probabilidad de respaldar la afirmación «la violencia política a veces puede justificarse» eran jóvenes y de izquierdas. Vimos un atisbo de este cambio de normas tras el asesinato de Charlie Kirk, cuando algunos jóvenes de izquierdas respondieron con una indiferencia que rozaba la alegría.»