«Incluso si los despidos tienen sentido como una simple propuesta de valor, el empleo en una economía avanzada refleja un complejo conjunto de relaciones contractuales, sociales, legales y burocráticas, no solo una simple ecuación de maximización de la productividad. Por lo tanto, muchas empresas podrían retrasar cualquier reemplazo masivo por motivos de moral interna, política externa o normas sindicales, y adaptarse a las nuevas capacidades de la IA mediante la reducción de contrataciones y la reducción de la rotación de personal.»
«El factor más importante quizá no sea la inteligencia pura, sino las personalidades sociales a través de las cuales se media la IA y la intensidad con la que las personas se relacionan con los agentes de inteligencia artificial como si fueran seres conscientes, como nosotros.»
«Cuanto más lo hagan, más profundas serán las implicaciones para el trabajo y el empleo. Y más profundas serán las implicaciones para cuestiones más amplias sobre el poder y la autonomía humanos, que es más probable que deleguemos, con posibles consecuencias existenciales, a una IA que imaginamos no como una herramienta, sino como una amiga.»