«España ha sufrido tres accidentes ferroviarios en tan solo unos días, incluyendo una colisión mortal entre dos trenes de alta velocidad que causó la muerte de al menos 45 personas. Esta serie de tragedias revela las deficiencias de una red que se ha convertido en víctima de su propio éxito, donde la explosión del tráfico ha superado al mantenimiento. Más allá del ferrocarril, el modelo español de modernización acelerada está mostrando ahora sus limitaciones.»