«Existe una ironía estratégica en el mercado laboral brasileño de 2026: las organizaciones que más invierten en comunicar propósito, impacto y comunidad para atraer talento joven son precisamente las que necesitan construir estos atributos desde cero. Las cooperativas, en cambio, ya los tienen incorporados a su ADN y siguen subutilizando este activo como marca empleadora».
«La Generación Z, que hoy representa cerca del 30% de la fuerza laboral activa en Brasil, no elige empleos, sino una causa. Investigaciones recientes indican que el propósito, el reconocimiento, el desarrollo continuo, un entorno colaborativo y las prácticas inclusivas son factores determinantes para atraer y retener a este grupo demográfico. En otras palabras, la Generación Z busca en un empleador precisamente lo que el modelo cooperativo ofrece de forma natural. El problema no radica en la oferta, sino en la comunicación».