Porque vivimos en una civilización en crisis que genera angustia y pasividad en masa. Una combinación que alimenta el deseo morboso de destrucción... sin que el sujeto haga algo más que advertir o comentar. Básicamente es una reacción para justificar la pasividad, como todo catastrofismo, como la «militancia en redes», como el decrecimientismo, como... todas las manifestaciones decadentes de una sociedad decadente.