La generación autosilenciada
«La ansiedad de interacción de la Generación Z ha trascendido la " telefobia ". A pesar de anhelar la cercanía , ahora se resisten a conversar cara a cara . Enviar mensajes de texto puede parecer una alternativa conveniente, pero esta evasión les está costando a esta generación más de lo que creen. ¿Qué se necesita para que la Generación Z hable?»
«Las consecuencias sociales de la aversión a hablar son obvias: las empresas empiezan a preocuparse de que los empleados jóvenes no puedan interactuar eficazmente con sus compañeros y clientes. Los adultos jóvenes se sienten más solos . Las citas están disminuyendo y los grupos de amigos se están reduciendo .»
«Pero el problema no se limita a la incomodidad social. Hablar es un ejercicio cerebral importante, una dificultad deseable que mejora nuestra cognición, tanto en el momento de hablar como a lo largo de la vida. Los jóvenes adultos escuchan con frecuencia las conversaciones de otras personas a través de podcasts, YouTube, TikTok y otros medios similares, pero estas actividades no proporcionan la misma estimulación cognitiva. El esfuerzo mental necesario para hablar es mucho mayor que el necesario para comprender a otra persona, y los beneficios cognitivos de hablar superan a los de escuchar.»