Este artículo de Forbes marca un cambio de paradigma de la prensa económica estadounidense al elevar la propiedad de los empleados de un nicho a una discusión central en el ámbito empresarial, cuestionando por qué no es una opción más universalmente adoptada. Indica una ruptura con la percepción de la propiedad de los trabajadores como una alternativa marginal, posicionándola como una solución estratégica viable para diversos desafíos empresariales.