«La aventura no es más que la experiencia de adentrarse en lo incierto: hacer algo cuyo resultado desconoces. Y eso puede ocurrir en casi cualquier lugar. Quizás puedas inscribirte en un nuevo curso, presentarte a un desconocido o simplemente aceptar una oportunidad que te asusta. Lo que estas experiencias tienen en común no es el peligro, sino la imprevisibilidad».
«La aventura desafía la lógica de la vida moderna. Pasamos gran parte del tiempo intentando reducir la incertidumbre, buscando que las cosas sean más predecibles, eficientes y manejables. La aventura nos invita a hacer lo contrario. Pone a prueba nuestra disposición a dejar atrás lo conocido».