La idea detrás del muestreo de silicio es simple y tentadora. Dado que los grandes modelos de lenguaje pueden generar respuestas que emulan las respuestas humanas, las empresas de encuestas ven una oportunidad para usar agentes de IA para simular respuestas de encuestas a una fracción del costo y el tiempo que requieren las encuestas tradicionales.
Las ficciones puras están a punto de ser tratadas como conocimiento científico y político. Si no frenamos este proceso, nuestra comprensión de la sociedad también podría volverse artificial.