«Madrid ha cambiado en estos últimos años. Su carácter de espacio que concentra el trabajo cualificado ha atraído a muchos jóvenes de provincias que estudian y buscan empleo en la ciudad, así como a un buen número de profesionales. El auge turístico de los últimos años ha promovido cambios significativos en el paisaje urbano. La llegada de nuevos habitantes extranjeros, ya pertenezcan a clases con recursos o a clases trabajadoras, ha generado crecimiento económico, pero también problemas con el coste de la vida, en especial con la vivienda. En esos cambios observa Vox la brecha por la que puede entrar. El Madrid de todos los acentos de Ayuso frente al Madrid de la prioridad nacional será central en la disputa política en el próximo año».
«Una juventud que acepta mejor a Vox que sus mayores, un cansancio respecto de los extranjeros ricos entre las clases medias altas, que observan con disgusto cómo van tomando sus espacios tradicionales, el malestar entre los treintañeros que deben marcharse fuera de Madrid porque no pueden afrontar el coste de vivir en la capital y el precio de la vivienda sostienen la idea de que el Madrid de los ricos, de los turistas y los inmigrantes deja poco espacio a los demás».