El Proyecto PALOMA (Parallel Logic Machine) fue una propuesta revolucionaria para multiplicar la capacidad de procesamiento de los ordenadores convencionales a una fracción de su coste. La idea, radicalmente diferente a los enfoques de su época, consistía en disponer matricialmente procesadores sencillos que se comunicasen con sus cuatro vecinos inmediatos, formando redes escalables de miles o incluso millones de unidades. Multiplicando el coste de un ordenador por tres, se obtenía una potencia cincuenta veces superior. El equipo PALOMA 64K alcanzaba los 128 gigaflops con una matriz de 65.535 procesadores, lo que hoy llamaríamos un superordenador, pero concebido para ser accesible y fabricable a bajo coste.