Con un Trump que expone las relaciones de poder a las claras y exige a Europa impuestos (aranceles) y territorios (Groenlandia), resurge la idea de soberanía. Pero ¿de quíen? ¿De los estados o de la UE? ¿De las capacidades productivas o de las bélicas?
«Los brutales ataques de Donald Trump finalmente han sacado de su letargo a los líderes europeos, acostumbrados a someterse a su "aliado" estadounidense. La pregunta ahora es: ¿qué modelo político, qué visión de Francia y de Europa nos permitirá preservar nuestra soberanía?»