«Las empresas estadounidenses de inteligencia artificial y robótica han instado a los legisladores a tomar medidas contra los fabricantes chinos de robots —en concreto, contra Unitree Robotics— alegando una mayor competencia y riesgos para la seguridad nacional. Esto indica que los robots humanoides podrían convertirse en un nuevo campo de batalla en la creciente rivalidad tecnológica entre Estados Unidos y China.»