Davos 2026 o el cambio definitivo de época
«El discurso que más había impactado en Davos hasta que llegó Trump fue el de Mark Carney, que fue alabado por su posición firme frente a EEUU. Carney, liberal seguidor del mundo basado en reglas mutado en realista, emitió varios mensajes que definen el momento. Las lecciones históricas son más importantes hoy que la ortodoxia económica. Carney afirmó que “las grandes potencias pueden permitirse ir solas, y las intermedias, no”, que las potencias medias, como Canadá, no son impotentes porque tienen margen de acción para construir un nuevo escenario, y que, para alcanzar ese objetivo “deben actuar juntas porque si no estamos en la mesa, estamos en el menú”. Es el problema de Europa y de la UE: un puñado de potencias intermedias y varios países pequeños cuya fuerza consistiría en su alineamiento, pero que poseen intereses y visiones distintas que impiden una acción común. Eso es el acuerdo con Mercosur, con las dos principales potencias intermedias de la UE posicionándose en lados opuestos.»
«Trump logró otra victoria antes de dirigirse al público de Davos. En la mañana de ayer, el Parlamento Europeo frenó la aprobación del acuerdo comercial entre la UE y Mercosur. Los parlamentarios acordaron, por un estrecho margen, remitir el acuerdo al Tribunal de Justicia de la UE para que emitiese un dictamen sobre su compatibilidad con los tratados de la UE. La desunión, una vez más, fija la vida comunitaria. Es difícil plantear la resistencia contra los EEUU de Trump cuando es tan complicado articular una visión común. Mercosur ha evidenciado una vez más la escasa fiabilidad de esta Europa.»