«Según la Federación Canadiense de Empresas Independientes, el 76% de los propietarios de pequeñas empresas canadienses planean vender sus negocios en la próxima década, la mayoría para jubilarse. Aproximadamente 2 billones de dólares en activos empresariales podrían cambiar de manos. Sin embargo, solo el 10% de estos propietarios cuenta con un plan de sucesión. Algunas empresas cerrarán, otras serán vendidas a la gerencia, a un tercero o serán adquiridas por capital privado. La magnitud de este cambio podría afectar significativamente el panorama empresarial del país y tener un impacto duradero en los trabajadores y las comunidades canadienses.»