«Quizás, cuando la misión Artemis II regrese sana y salva a la Tierra, una generación de niños se inspire para contemplar nuestro mundo desde el espacio. Pero por ahora, la NASA está frenando la investigación científica y mermando nuestra capacidad de observar y comprender nuestro planeta. Todos merecemos los beneficios que la ciencia climática puede aportar: comprender el presente, planificar el futuro y el puro placer de aprender sobre el mundo, incluso en sus constantes cambios. Sin la ciencia, las impresionantes imágenes de la Tierra desde el espacio son solo bellas fotografías. Todos merecemos mucho más».