«Las defensas de Ucrania se apoyan no solo en cañones y drones interceptores, sino también en la guerra electrónica: el ejército de Kiev utiliza técnicas como la interferencia para interrumpir las conexiones de radio entre drones rusos y satélites, saboteando así la navegación de las aeronaves enemigas. Sin embargo, el ejército ruso idea constantemente nuevas formas de proteger sus drones contra tales medidas. Parece que ahora también utiliza Starlink, el servicio de internet satelital propiedad de SpaceX, la empresa de Elon Musk.»