No es sólo la propiedad accionarial lo que transforma, es la participación en la gestión cotidiana y el acceso a información, herramientas y visión de conjunto. El artículo utiliza estudios de Harvard y datos recientes del censo de EEUU.
«Otorgar acciones a los empleados no les proporciona automáticamente el conocimiento, las herramientas, los incentivos ni la voz necesarios para mejorar su desempeño. Del mismo modo, incluso los sistemas de gestión bien estructurados pueden resultar insuficientes si los empleados no comprenden el porqué de su funcionamiento».