Cosas malas de vivir en un pueblo que nadie te cuenta antes de mudarte
Mudarse a un pueblo suele contarse como un salto hacia la calma, la comunidad y una vida más sencilla. Y muchas veces lo es. Pero también hay una cara menos visible, pequeños problemas y dificultades que rara vez aparecen en las fotos bonitas o en los relatos entusiastas. Desde las carreteras cortadas por la lluvia hasta los cortes de luz, adaptarse al mundo rural implica desarrollar algunas estrategias de mitigación. Hablar de ello no desanima: te ayudará a adaptarte con éxito.